En este panorama real, destaca con relieves singulares la trayectoria de Víctor Raúl Haya de la Torre, quien desde los tempranos años de su adolescencia hizo entrega de su vida al servicio de las causas que responden al auténtico quehacer patrio. El, que por su luminosa inteligencia, por el entorno de sus relaciones familiares se hallaba en condiciones de obtener inmediatos beneficios para su prosperidad personal, renunció hasta con intrépida altivez para su tiempo, todos los ofrecimientos y promesas que le abrían ancho campo para conformar el grupo de peruanos que se acogían a los privilegios.
Dotado de profunda sensibilidad y comprensión humana, pronto advirtió que sin justicia social no se podía sentar las bases para estructurar el desarrollo nacional, y es entonces cuando se solidariza con el fervor de los reclamos y protestas de los trabajadores.
Ya estudiante universitario, lo encontramos en primera fila, y con rol preponderante en las inolvidables jornadas que lograron la conquista de las ocho horas en la gran cruzada de la Reforma Universitaria y la fundación de las Universidades Populares, la oligarquía que nos gobernaba al servicio del imperialismo norteamericano, jamás podía permitir voces ni actitudes contrarias a sus intereses subalternos. Haya de la Torre fue tentado con muchas propuestas para dejar el país y vivir en el extranjero a costa del Estado. Más, no aceptó ventajas ni condicionamientos, prefiriendo en cambio el duro trance de la deportación.
Lejos de la Patria, no deja de sentirla, de pensar en ella, y comparando su realidad con la realidad del mundo, funda en México la Alianza Popular Revolucionara Americana APRA, rescatando los grandes ideales de hacer de los pueblos de América del Sur, una sola Patria fraterna y poderosa.
Inspirados por esa trayectoria, quiénes pensaban como Haya de la Torre, instituyeron la fecha del 22 de febrero como el Día de la Fraternidad, porque también entendían que cada vez era más urgente recobrar y consolidar los sentimientos de fraternidad en el seno del Perú y de América del Sur.
Tal es la esencia política que nos ha legado el hombre cuyo 117o aniversario de su nacimiento se conmemora hoy. De allí que esta fecha, por encima de partidismos políticos, y muy por encima de toda conveniencia politiquera, corresponde rendir homenaje a la memoria de Víctor Raúl Haya de la Torre, cuya biografía está definitivamente entroncada con los destinos del Perú, de América y de todos los pueblos que constituyen o saben que sin justicia social nada se justifica sobre la tierra.
