Todo parece indicar que fueron simples especulaciones esparcidas para darle cierto aire de intriga al quehacer gubernamental, como dirían los pitonisos de la política, palabras, palabras y simplemente palabras. El mismo premier Valdés, desmintió estas volada cuando dijo lo siguiente :”Es una mera especulación, las relaciones laborales que mantengo con el presidente Ollanta y la señora Nadine Heredia son las mejores, las más cordiales, trabajamos todos los días”.
Esta breve aclaración sobre la supuesta posible separación del premier Valdés, trae a colación sobre su desempeño clave en el gobierno, por ser el principal ejecutor de las decisiones presidenciales.
Existen opiniones encontradas sobre el liderazgo que ejerce este importante personaje, algunos analistas políticos le confieren cualidades positivas a su actuación pero otros lo consideran que esta fuera de foco en el manejo de la administración presente, dicen, por carecer de ciertas condiciones indispensables para manejar un liderazgo.
Para realizar un comentario cercano sobre el actuar de un personaje, como líder de un país ,creo que debemos partir, de que en el mundo donde los objetivos y metas son cada vez más importantes en las decisiones, hay que tomar en cuenta la “consideración individual”, que consiste cuando el personaje crea y fomenta un clima en el que existan oportunidades de aprendizaje, cuando se fomenta la comunicación de dos vías y cuando ve a sus colegas y subordinados como seres humanos. En este sentido la “ consideración individual” se da cuando el líder delega el poder de forma adecuada, cuando demuestra que sabe escuchar y trasmitir empatía a su gente. ¿Tiene el Premier Valdés, estas características?
Parece que esta cualidad es una carencia del Premier Valdés, quienes han analizado su desempeño coinciden en que le faltan, las destrezas del político para afrontar situaciones y dar pasos claves en circunstancias que requieren de sensibilidad y reflejos políticos.
Su formación militar, hace de él un personaje impositivo y autoritario, que exige que sus decisiones y órdenes deben ser cumplidas sin dudas ni murmuraciones. Un comentarista político subliminalmente le ha recomendado pasar por un curso acelerado de capacitación política.
Por otro lado, algo que no es conveniente en un político que pretende tener carisma, es incurrir en deslices y actitudes que lo asocian con posiciones conservadoras, propias de personajes de una política trastocada sin tomar en cuenta que los tiempos han cambiado y que tenemos otras formas más civilizadas de vivir y actuar.
En la práctica, el factor de la “consideración individual”, es una habilidad política muy difícil de alcanzar. Un político debe recordar esta sabia sentencia: “Las personas pueden olvidar lo que dijiste, pueden olvidar hasta lo que hiciste, pero nunca olvidarán cómo las hiciste sentir”.
En conclusión, al Premier Valdés le falta carisma, ese don que le hace simpático y atrayente a la gente. Carisma lo tenían por ejemplo Victor Raúl Haya de la Torre. Fray Martín de Porras. Recordemos que nuestra estatura no se mide por nuestra altura sino por nuestra profundidad como personas agradables.
Lo positivo que los analistas han encontrado en el Premier Valdés, es reconocer la virtud de la disciplina y el orden, me imagino que se deba a su paso por la milicia y a la habilidad y eficiencia, que el personaje le atribuye a su actuación como empresario con mucho éxito en el departamento de Tacna.
Estos factores positivos en algunas instancias de su actuación como político en ciernes le son valiosas para el desempeño de sus tareas gubernamentales: Orden, disciplina y oportunidad.
Por otro lado en el Premier Valdés se reconoce su honestidad, ya que muchas personas que han tratado y actuado con él, le reconocen el valor de su honestidad. Recuerde que la honestidad en un hombre, es como una estampilla postal, los valores del hombre dependen de la capacidad que tenga de mantenerse aferrado a ellos hasta que llegue a su destino.
Otra de sus cualidades para unos positiva y para otros que lo colocan en el rubro de sus deficiencias demostradas, es el de ganarse la confianza y el agrado de los empresarios y otros sectores del poder económico como la minería que ven en él una garantía de que sus intereses no serán afectados, como el caso del Proyecto Conga.
La búsqueda de un líder transformador no es tarea sencilla. Cada colectividad busca incesantemente un líder que encaje en sus preferencias y necesidades. Para encontrar ese líder transformados y efectivo, este debe encuadrarse según los expertos en la materia en las siguientes características: 1-Estimulación intelectual, 2- motivación inspiracional, 3- consideración individual y 4, influencia idealizada.
Hace tiempo leí un proverbio americano que decía:” No se puede saber si un huevo está podrido o no lo está solamente mirando su cáscara”. En liderazgo este proverbio no se aplica, pues si basta con mirar la “cáscara” de la conducta de un líder para saber si su interior está sano. Si el líder no se transforma internamente, será muy difícil que se preocupa sinceramente por los demás, que actúe con coherencia e integridad y que transforme a sus seguidores. Todo líder que presenta problemas personales termina convirtiéndose en un “seudo líder” en alguien que con su actitud egocéntrica causa mucho daño a los demás personas, a su organización y hasta su país.
